8 de maig de 2016

A cau d’orella (ssshhhttt...) Joan LLuís Vives.












Homenatge a Joan Lluís Vives (1492-1539)



            Certament ha estat una experiència emotiva -i gratificant alhora- la d’ haver participat en l’homenatge al primer dels nostres intel·lectuals, Joan Lluís Vives, valencià europeu i universal, al claustre de la Nau, de la Universitat de València.
         Els actes s’han desenvolupat, conduïts pel vicerector Ariño, amb la intervenció del professor Daniel Benito, en la glossa –que es transcriu més avant- de la figura de l’humanista i la referència al decurs de l col·locació de l’estàtua del Claustre; i de Francesc Hernàndez, en la coordinació de la lectura de les cartes dels Jurats de València a Vives i al monarca Carles I, en demanda dels seus bons oficis –al primer- i del veredicte en favor de l’Estudi General –al segon-. Tot agradosament i artísticament amenitzat, a intervals, pel Cor Universitari i conclòs amb el “Gaudeamur Igitur” de rigor.
         Tot seguit encara hem fet l’itinerari al què al·ludeix el propi Vives al “Diàleg” XXII –que es transcriu desprès-, amb l’anècdota dels estudiants “perdularis” que fan tard a classe, per enjogassats i entretinguts camí de l’escola... fins arribar a la placeta de Valldaura –Margarida, l’esposa de Vives- on s’alçà la casa dels Vives, a València, amb una estàtua del “valentinus” i la llegenda que encapçala el text del Dr. Benito i que confirma allò de què “ningú no és profeta a la seua terra...” Va la intervenció del professor:
1.     Glossa biogràfica:


"Conmemoramos hoy en aniversario de su fallecimiento en Brujas, a los 48 años, pero nació un 6 de marzo muy cerca de aquí, en la calle de la Taverna del Gall, que hoy se llama de Luis Vives. En el cabo de esa calle frente a la actual plaza de Margarita de Valdaura, se levantaba la casa de su padre, junto a cuyos restos se ha de inaugurar en breves momentos el monumento que hoy le dedica su ciudad natal.
Luis Vives es sin duda alguna el valenciano más ilustre y universal de todos los tiempos, y a través de su nombre y su reivindicación personal de valencianía nuestra ciudad fue en su época, y es ahora conocida con el vínculo más honorable y admirable que pudiéramos desear. Egregio pensador europeo y decidido humanista  es autor de una obra amplísima, tan valiosa por su profundidad como por su apertura de mente y novedosa modernidad.
Fue no solo colega sino amigo de los mejores de su tiempo, desde el más reconocido de los intelectuales de entonces, Erasmo de Rotterdam, hasta el respetado humanista y hombre de estado Tomas Moro, superándolos a todos en el atrevimiento de algunas de sus concepciones, transformadas en convicciones. No solo por entender como nadie el sentido y funcionamiento de la ciudad, que en su tiempo empezaba a perfilarse como soporte fundamental de la civilización europea y la cultura moderna, sino especialmente en su consideración de la mujer y sus capacidades Frente a quienes estimaban necedad el intento de instruirlas, Vives alaba sin reparos en sus escritos a mujeres que consideraba modelos de la mayor altura intelectual y moral.
Defiende la consideración de las mujeres, con independencia del sexo, como personas, seres humanos tan dignos y dotados con las mismas capacidades y posibilidades que pudiera poseer cualquier varón. Reclama su derecho a la educación y la conveniencia de procurarles incluso estudios superiores a quienes fueran capaces de ello. En efecto, el Vives educador, es una de sus facetas más admirables y atractivas, y ejemplificó esta convicción ocupándose personalmente de la formación de mujeres que asombraron a sus contemporáneos por su refinada y completa educación, así como por su sensibilidad e inteligencia como: Mencía de Mendoza y María de Tudor.
Pertenecía a una distinguida familia de judíos valencianos obligados a convertirse al cristianismo para proteger su vida y propiedades, y para evitar ser expulsados o condenados, pero algunos siguieron practicando el judaísmo en lo que sus enemigos consideraron una sinagoga clandestina, dirigidos por Miguel Vives, un primo hermano de su padre. Tras ser descubiertos el 20 de marzo de 1499 tuvieron que soportar un largo y oneroso proceso por parte de la Inquisición.
Juan Luis había nacido en 1492, el mismo año de la conquista del Sultanato de Granada y de la expulsión forzosa de todos los judíos españoles. Entre los quince y los diecisiete años estudió en la recién creada Universitat,  pero en 1509, su padre alarmado por el cariz que iba tomando la investigación inquisitorial se decidió a enviarle a terminar sus estudios a Paris, y más tarde a Brujas, donde además desposó a Margarita de Valldaura, una dama bella, culta e inteligente que pertenecía a una de la familias de mercaderes conversos valencianos exilados y residentes en aquella ciudad, una mujer admirable que sin duda inspiró sus pensamientos y convicciones.
El angustioso proceso contra su familia continuaba y Vives, ya lejos de Valencia, se enteró de que su previsor padre había sido condenado y quemado en 1526, tras la confiscación de todos sus bienes, que se repartieron entre sus acusadores anónimos y el santo tribunal. Poco tiempo después, en 1529, cuando sus hermanas solicitaron el reintegro parcial de la dote materna e intentaron recomprar sus casas familiares, Blanca March, aunque fallecida en 1508, fue condenada a ser desenterrada y quemada.
A pesar de ello, y de no atreverse jamás a volver a su inhóspita ciudad natal, Vives, que desarrollo su brillante carrera por varios países de Europa, se dio a conocer como valenciano y firmó siempre con el apelativo valentinus sus notabilísimas obras literarias y otros escritos, en los que destaca la modernidad de su intención crítica y pedagógica. En una de ellas, redactada en su madurez, Lingvae latina exercitatio, compuesta por unos graciosos diálogos cuya intención es instruir a los jóvenes en la lengua latina al mismo tiempo que introduce amenas cuestiones sobre moral y conducta social, evoca sus recuerdos infantiles. En ellos aparecen sus camaradas, profesores y otros personajes en situaciones que tienen como marco, las casas, los edificios públicos, y las calles y plazas de la ciudad, que pinta con conmovedora precisión y vivacidad. Asombra la capacidad de memoria en lo minucioso y exacto de las referencias urbanas, así como su capacidad para lograr estar al día en cuanto a los progresos y novedades de una ciudad en la que faltaba desde su juventud temprana.
Aunque alejado de su patria se preocupó del florecimiento de los estudios universitarios y en su de carta en 1527 propuso el fomento del cultivo de las humanidades a los Jurats, en cuanto patronos del Estudi General de València, al que se refiere en algunas de sus obras."




2     Història de la col·locació de l’estàtua al Claustre:






       Hay un lugar nada más entrar en la Universidad, que habitualmente se llena de barro a causa de la lluvia, el polvo y el tránsito de los estudiantes. Apenas lo franqueas, encuentras unas empinadas escaleras, que conducen a unos aposentos y aulas bien equipados, en los que se da clase, un espacio ciertamente muy idóneo para los mejores profesores, que espero han de venir en el futuro.
El vestíbulo está en ocasiones en penumbra, no obstante el pórtico no deja de ser agradable. Al pie de las escaleras hay una gran piedra azul junto a la cual se reúnen los libreros, cuando tienen alguna novedad, para vender los libros.
Virginis Dei Parentis Ovatio


"És un gran honor parlar del més admirable dels nostres conmilitons i sent una gran alegria per participar en aquest homenatge al valencià més il·lustre de tots els temps, aportant algunes informacions.
La seua estàtua presideix aquest claustre de l'Estudi General de la Universitat pel designi i per l’obstinació personal d'un dels millors rectors que ha tingut aquesta acadèmia en els seus cinc segles d'existència: el Dr. D José Montserrat i Riutort.
Jose Montserrat (1814-1881), metge, químic i bioquímic insigne, promotor de la indústria química, a més d'eminent pioner de la fotografia amb finalitat científica, fou un dels introductors del darwinisme i la microbiologia a la nostra universitat. Impulsor de la construcció de la Facultat de Medicina, que s'alçava fins al 1960 al costat de l'antic Hospital General, al carrer Guillem de Castro, va introduir importants novetats tècniques i moltes mesures modernitzadores de l'ensenyament y de les instal·lacions de la Universitat, de la qual va ser rector entre 1874 i 1880.
Acabades les obres del claustre de l'Estudi General, va considerar que una estàtua de Lluís Vives havia de presidir des del seu centre la vida acadèmica, i va aconseguir dur a terme la seua intenció tot i la forta controvèrsia plantejada pels elements més conservadors. Per aquest efecte comptà amb la col·laboració dues persones de gran vàlua: el jove però prestigiós escultor Josep Aixa, que la va modelar, i el famós fonedor Vicent Ríos.
José Aixa Íñigo (1844-1920) fou professor de l'Acadèmia de Belles Arts de Sant Carles. Personatge clau de l'àmbit artístic en la transició del segle XIX al XX, s'havia format a Alemanya i fou a més restaurador dels principals monuments de la ciutat, on va intervenir als edificis més emblemàtics.
L'escultura de Vives es fongué als tallers de La Primitiva Valenciana per Vicent Ríos Enrique (1841-1900), un professional de reconeguda mestria, màxim representant de la foneria artística valenciana del segle XIX. Era un artesà polivalent en l'àmbit industrial i l'artístic. De notable gust i d’acurada i minuciosa execució tècnica i estètica; el seu treball es va caracteritzar per la cura en els detalls i la perfecció dels acabats.
La realització en bronze de l’estàtua, d'una sola peça, malgrat la seua considerable grandària, (és molt més gran que jo)per a evitar les marques de soldadura, representà un gran repte per a la perícia en l'art de fondre de Ríos. Una dificultat que pogué resoldre a l'octubre de 1880 mitjançant un reeixit control tècnic de la colada que va entusiasmar els seus contemporanis.
La inauguració del monument tingué lloc el 6 de març de 1881, data del natalici de Vives, i des d'aquest moment la seua estàtua es convertí en un símbol molt estimat de la Universitat de València, amb una rellevància i una importància com a emblema que perdura fins els nostres dies."
Gràcies.

Daniel Benito Goerlich
06/05/ 16






I ara el simpàtic text del “Diàleg” XXII:





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